La comunicación en LMDS se establece, como ya se ha
indicado, mediante radiodifusión punto-multipunto, es decir, las señales viajan
desde o hacia la estación central hacia o desde los diferentes puntos de
recepción distribuidos por toda la zona de cobertura. La comunicación se puede
establecer en los dos sentidos al mismo tiempo gracias a la tecnología digital.
En concreto, LMDS utiliza modulación QPSK (Quadrature Phase Shift Keying), que
permite reducir las interferencias y aumentar la reutilización del espectro,
alcanzado un ancho de banda cercano a 1 Gbps. En cuanto a protocolos, LMDS se
presenta como un sistema neutro, pudiendo trabajar en entornos ATM, TCP/IP y
MPEG-2.
La tecnología LMDS trabaja en el margen superior del
espectro electromagnético, en la banda Ka de 28 GHz (27,5-29,5 GHz) y en la
banda de 31 GHz (31,0-31,3 GHz) utilizada habitualmente para el control de
tráfico y vigilancia metereorológica.
Las frecuencias más elevadas del espectro electromagnético,
han sido tradicionalmente utilizados por sectores especializados, como el
sector espacial y el de defensa, debido principalmente a la complejidad y coste
de los sistemas electrónicos involucrados, especialmente de los
semiconductores. No obstante, los rápidos avances en la tecnología de
semiconductores, han propiciado una considerable reducción de los costes y la
posibilidad de utilizar estos componentes en el sector comercial.
Las señales de alta frecuencia para comunicaciones
terrestres presentan reflexiones cuando encuentran obstáculos (como árboles,
edificios, etc.) en el camino de propagación, originando las denominadas zonas
de sombra a las que no llega la señal; en cambio, las señales de baja
frecuencia atraviesan fácilmente estos obstáculos. No obstante, la parte
superior del espectro electromagnético ofrece importantes ventajas en términos
de ancho de banda y de saturación.
Para evitar la aparición de zonas de sobra en zonas urbanas,
se utilizan estrategias basadas en el solapamiento de células y en la
instalación de reflectores y amplificadores. Otro problema de las señales de
alta frecuencia utilizadas en LMDS es la lluvia, debido pérdida de potencia en
la señal por su transferencia a las moléculas de agua. Ésta limitación es
resuelta, aumentando la potencia de transmisión cuando se detecta lluvia o
reduciendo el tamaño de las células. red en cuestión (RDSI, RTB, Internet, X.25, Frame Relay,
etc).
Como se puede observar, la tecnología LMDS permite instalar
redes rápidamente, ya que por ejemplo en el emplazamiento de las antenas es muy
sencillo dado el pequeño tamaño de éstas y por la naturaleza inalámbrica de la
comunicación. Por otro lado, las inversiones iniciales son bastantes más bajas
que en tecnologías de acceso, aunque su introducción supone un cierto riesgo
puesto que la inversión financiera tiene lugar antes de que se genere la masa
de abonados.
La capacidad de LMDS para comunicar en ambos sentidos, así
como su alto ancho de banda, permite ofrecer servicios interactivos de banda
ancha, tales como videoconferencia, vídeo bajo demanda, acceso a Internet de
alta velocidad, interconexión de redes, telefonía, etc.
En un principio, el mercado idóneo para LMDS está en zonas
urbanas de elevada densidad de población, en torno a los 12.000 hogares por
Km2, donde el potencial de abonados dentro de cada célula aparece optimizado.
En cuanto al perfil del abonado final, el sector de las pequeñas y medianas
empresas es el receptor potencial más inmediato.
Las tecnologías que competirán con el LMDS para aumentar el
ancho de banda de los abonados domésticos y empresariales son RDSI, ADSL, y los
módems de cable. No obstante, como veremos, LMDS se presenta, salvo en casos
especiales para zonas con pocos abonados, como la alternativa de menor coste y
más rápido despliegue.
La RDSI o red digital de servicios integrados, es una
tecnología basada en conmutación de circuitos que permite aprovechar el tendido
de cable de par trenzado de cobre instalado en la RTB o red telefónica básica
tradicional. Las velocidades que soporta son 128 Kbps en el acceso básico y 2
Mbps en el acceso primario. Su coste es relativamente alto tanto para el
abonado como para el operador.
El ADSL es una nueva tecnología que proporciona conexiones
permanentes de paquetes conmutados, y un acceso asimétrico y de alta velocidad
a través del par de cobre actualmente. Con ADSL se consiguen velocidades
descendentes (de la central hasta el usuario) de 1,5 Mbps sobre distancias de
5-6 Km, y de 9 Mbps para distancias de 3 Km. Las velocidades máximas
descendentes (desde el usuario a la central), van de 16-640 Kbps, sobre los
mismos tramos.
El ADSL, tecnología elegida por el Ministerio de Fomento
para traer la tarifa plana en el acceso a Internet a nuestro país, se compone,
al igual que la RDSI, de dos módems, uno en cada extremo de la línea
telefónica; es decir, un módem digital en el emplazamiento del abonado en
cuestión, y otro en la central del operador.
Finalmente, los módems de cable necesitan de un tendido de
cable nuevo o la modificación del existente, por lo cual su despliegue será
mucho más caro, limitado a grandes capitales y muy lento. Al igual que LMDS, es
un sistema compartido por todos los usuarios y por lo tanto el servicio se
degrada cuando el tráfico y el número de abonados aumenta, pudiendo alcanzar
velocidades de 30 Mbps. La RDSI y el ADSL, son en cambio servicios dedicados
para cada abonado.